CLASES DE LECTURA CRÍTICA

Mostrando las entradas con la etiqueta ejercicio para la clase 4. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta ejercicio para la clase 4. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de marzo de 2016

PRUEBA DOS DE LA CUARTA CLASE

Bogotá, la invivible
Por  Alfredo Molano Bravo, BOGOTÁ ES UN INFIERNO

Entrar a la ciudad desde Soacha, Usme, Cota, Subachoque, Zipaquirá, Chía, La Calera es tan difícil, lento, asfixiante como circular en el barrio Cedritos un sábado a las 11 de la mañana. No son trancones —o tacos, como dicen en Medellín—, son nudos sólidos, de esos que ni para adelante ni para atrás. La gente busca desesperada escapar de la nata de contaminación —negra, espesa, inamovible— a ver si puede respirar un aire menos sucio, para encontrarse con la misma nata, más fresca aún, que botan por el exosto los miles de carros, volquetas, buses y motos que hacen colas infinitas para entrar a trabajar a la ciudad o para ir a dormir a sus casas. Colas que se mueven al ritmo de un caracol enamorado.

Bogotá amasa los pueblos de al lado y se los engulle. Hay muchos vehículos andando al tiempo —y eso que la mitad se quedan parados— que calientan, envenenan, abochornan la ciudad. En los últimos cinco años se han duplicado y es raro ver uno de un modelo de hace cinco años. Todos son nuevos. Pero hay otra causa de los trancones: hay pocas vías que atraviesan de lado a lado la ciudad porque el modelo de la cuadrícula castellana, cartesiana, por lo demás, se abandonó al imponerse los conjuntos cerrados que buscan privacidad y seguridad, pero que interrumpen, como diría el intrépido general Palomino, el “flujo vehicular”. No sólo conjuntos privados, sino cuarteles, clubes y caprichos de arquitectos.

Pero es también una ciudad que se demuele a sí misma y se reconstruye al ritmo de los especuladores del espacio urbano. Bogotá a diario sepulta su memoria, cambia su cara y, lo peor, la afea con moles de 30 pisos, negras como ataúdes. El bello ladrillo que le ponía vida y color se dejó de usar porque en EE. UU. les gusta el vidrio y el acero. Y sigo sumando: el tránsito se hace cada vez más violento, el grande y el fuerte, como en el mundo económico, se come el débil. El bus se le cierra a la camioneta y la camioneta al carro y los taxis a todos, mientras las motos, que aparecen por todos lados, caracolean entre colas y filas. A diario se ven motociclistas tirados en la calle con el casco puesto y sin un zapato. Es imposible dejar una distancia con el carro de adelante porque el vivo de siempre lo llena. Mientras se cuela, atropella, empuja, todo el mundo parecería decir: “Usted no sabe quién soy yo”. Detenerse en carro es una aventura, el peligro acecha: hay sombras que salen desde atrás; saltan, del pasado, sombras negras, silenciosas, destilantes. En la Avenida Caracas, sin excepción, cada semáforo tiene su dueño, que lo defiende a chuzo, chuzo con el que también pide “¡¡Billete, papá, billete!!”. Hay que escoger entre estrellarse con el Transmilenio o quedar boqueando, agujereado y sin espejos retrovisores.

Bogotá es ruidosa. Eso de que los “tiempos del ruido” fueron por allá hace tiempos no es así. El ruido es ensordecedor. Los vendedores ambulantes de mazamorra paisa, los compradores de hierros viejos y chatarra, los impulsadores de compras vestidos de payaso en las aceras, los altoparlantes en las iglesias, los altoparlantes en las discotecas, los altoparlantes en los carros de los costeños acosan por avenidas y barrios; las sirenas de ambulancias, escoltas y bomberos. Y los policías pitan como locos al viento. No hay lugar donde guarecerse. Y, para ajustar, no hay sitio, espacio, pared donde no hayan pintado unos signos desabridos que nada dicen, pero que tienen una violencia soterrada casi de navajazo. Hay zonas donde los olores se solidifican y no dejan pasar: frutas podridas, comida putrefacta, perros muertos. 

Bogotá se está volviendo invivible, irrespirable, inmamable. Y si llegara a ganar Peñalosa —Dios no lo permita— para llenar de baldosas sueltas las calles, ¿para dónde pegar? Bogotá tiene todos los males y vicios de las grandes ciudades pero ninguna de sus virtudes. Virtudes que, por lo demás, en ninguna parte del mundo son muchas.




1. El autor alude a una problemática que se desarrolla
A. recientemente ya que la capital solía ser un remanso de calma y absoluta serenidad.
B. en tiempos contemporáneos donde la crisis vehicular ha alcanzado su máximo nivel.
C. actualmente puesto que Bogotá no había experimentado problemas vehiculares previamente.
D. en tiempos modernos pues el reciente crecimiento económico ha aumentado el flujo vehicular.

2. El propósito del texto es
A. desprestigiar a Bogotá frente a otras ciudades del país.
B. enajenar las características de la capital colombiana.
C. desconocer las virtudes de las que consta la metrópoli.
D. reprochar las dinámicas que se establecen en Bogotá.

3. La información que circula en el texto es de tipo
A. anecdótico.       
B. estadístico.
C. oficial.
D. ficticio.

4. Los sinónimos de la expresión “inmamable” son
A. convulsionado y desordenado.
B. intolerable e inaguantable.
C. insoslayable e impenetrable.
D. incómodo e impertinente.

5. La conclusión a la que llega el texto es que
A. Bogotá es una ciudad en la que impera el caos y la desorganización.
B. los diversos tipos de contaminación alteran el estilo de vida.
C. las grandes urbes son conglomerados de violencia y destrucción.
D. visitar a Bogotá es un mal necesario para turistas y locales.

6. Un título apropiado para la columna es
A. bienvenidos a la capital de Colombia.
B. relación irreconciliable.
C. aquí no hay quien viva.

D. Bogotá: La metrópoli de Sudamérica.

7. El tipo de texto es
A. argumentativo.
B. descriptivo.
C. narrativo.
D. discontinuo.

8. Pero es también una ciudad que se demuele a sí misma y se reconstruye al ritmo de los especuladores del espacio urbano. Las palabras subrayadas cumplen la función de
A. contradecir la información anterior del párrafo, permitiendo ver otro punto de vista.
B. aclarar el tema del párrafo anterior que se torna confuso.
C. agregar una nueva información que aún no se ha mencionado.
D. complementar la información con datos más concretos.


LECTURA LA VENTANILLA DEL BUS

Comienza a oscurecer, ya están encendidas las vitrinas de la Carrera Trece, en los andenes se agolpa la multitud; voy en un bus que lucha por abrirse paso en la congestión vehicular. Entre la ciudad y yo está el vidrio de la ventanilla que devuelve mi imagen, perdida en la masa de pasajeros que se mueven al ritmo espasmódico del tránsito. Ahora vamos por una cuadra sin comercio, la penumbra de las fachadas le permite al pequeño mundo del interior reflejarse en todo su cansado esplendor: ya no hay paisaje urbano superpuesto al reflejo. Sólo estamos nosotros, la indiferente comunidad que comparte el viaje.

El bus acelera su marcha y la ciudad desaparece. Baudrillard dice que un simulacro es la suplantación de lo real por los signos de lo real. No hay lo real, tan sólo la ventanilla que nos refleja. Nosotros, los pasajeros, suplantamos la realidad, somos el paisaje. ¿Somos los signos de lo real?

Un semáforo nos detiene en una esquina. Otro bus se acerca lentamente hasta quedar paralelo al nuestro; ante mí pasan otras ventanillas con otros pasajeros de otra comunidad igualmente apática. Pasan dos señoras en el primer puesto. Serán amigas -pienso-, quizás compañeras de trabajo. Pero no hablan entre ellas. Sigue pasando la gente detrás de las otras ventanas, mezclando su imagen real con nuestro reflejo. Creo verme sentado en la cuarta ventanilla del bus que espera la señal verde junto a nosotros. Es mi reflejo, intuyo; pero no es reflejo: soy yo mismo sentado en el otro bus. Con temor y asombro, él y yo cruzamos una mirada cómplice, creo que nos sonreímos más allá del cansancio del día de trabajo. Los dos vehículos arrancan en medio de una nube de humo negro.

PÉRGOLIS, Juan Carlos; ORDUZ, Luis Fernando; MORENO, Danilo, Reflejos, fantasmas, desarraigos. Bogotá recorrida.

9. El enunciado “un simulacro es la suplantación de lo real por los signos de lo real” se introduce en el texto con la intención de
A. Argumentar la idea de que leer la ciudad es leernos a nosotros mismos.
B. Definir el significado de simulacro partiendo de un viaje en bus por la ciudad.
C. Proponer un método para leer la ciudad a partir de los planteamientos de Baudrillardl.
D. Discutir la concepción de Baudrillard en torno a la posibilidad de hallar la ciudad.

10. En el texto predomina una narración que combina
A. La primera persona del singular y la segunda persona del plural.
B. La tercera persona del plural y la tercera persona del singular.
C. La primera persona del singular y la primera persona del plural.
D. La segunda persona del plural y la tercera persona del singular.

11. Cuando el texto habla de comunidades apáticas e indiferentes, se refiere a
A. Las personas que transitan por el centro de la ciudad.
B. Algunos individuos que observan críticamente la ciudad.
C. Todos los seres que pertenecemos a la ciudad.
D. Los usuarios del transporte público en la ciudad.

lunes, 11 de enero de 2016

EJERCICIO PARA LA CLASE 4

Resuelva las siguientes preguntas de segunda generación:

PAIDEIA

La educación es una función tan natural y universal de la comunidad humana, que por su misma evidencia tarda mucho tiempo en llegar a la plena conciencia de aquellos que la reciben y la practican. (...) Su contenido es en todos los pueblos aproximadamente el mismo y es, al mismo tiempo, moral y práctico. Tal fue también entre los griegos.

Reviste en parte la forma de mandamientos, tales como: honra a los dioses, honra a tu padre y a tu madre, respeta a los extranjeros; en parte, consiste en una serie de preceptos sobre la moralidad externa y en reglas de prudencia para la vida, trasmitidas oralmente a través de los siglos; en parte, en la comunicación de conocimientos y habilidades profesionales, cuyo conjunto, en la medida en que es transmisible, designaron los griegos con la palabra techné. 

Los preceptos elementales de la recta conducta respecto a los dioses, los padres y los extraños, fueron incorporados más tarde a las leyes escritas de los estados sin que se distinguiera en ellas de un modo fundamental entre la moral y el derecho. El rico tesoro de la sabiduría popular, mezclado con primitivas reglas de conducta y preceptos de prudencia arraigados en supersticiones populares, llegó, por primera vez, a la luz del día a través de una antiquísima tradición oral, en la poesía rural gnómica de Hesíodo. Las reglas de las artes y oficios resistían, naturalmente, en virtud de su propia naturaleza, a la exposición escrita de sus secretos, como lo pone de manifiesto, por ejemplo, en lo que respecta a la profesión médica, la colección de los escritos hipocráticos

De la educación, en este sentido, se distingue la formación del hombre, mediante la creación de un tipo ideal íntimamente coherente y claramente determinado. La educación no es posible sin que se ofrezca al espíritu una imagen del hombre tal como debe ser. En ella la utilidad es indiferente o, por lo menos, no es esencial. Lo fundamental en ella es καλόν (kalón), es decir, la belleza, en el sentido normativo de la imagen, imagen anhelada, del ideal. 

Tomado de: WERNER, J. (2001) Paidea: Los ideales de la cultura griega, México: Fondo de Cultura Económica. En: http://coral.ufsm.br/gpforma/2senafe/PDF/b39.pdf


1. según el texto, para los griegos la educación es
A. la formación moral, económica y política de los seres humanos.
B. el atributo más apreciado que todas las culturas deben poseer.
C. un deber para cualquier miembro de la sociedad antigua. 
D. una forma de transmitir su arquetipo del hombre y de la cultura.

2. Uno de los propósitos principales del autor, al centrar la atención de texto en este tema, es resaltar que
A. las sociedades ilustradas garantizaban su influencia posterior por medio de la educación.
B. la educación resultaba fundamental para garantizar la unidad y trascendencia de una cultura.
C. la educación religiosa y moral era una forma de generar diálogo y comunicación social.
D. los valores que regulaban las relaciones sociales, sólo se transmitían a través de la educación.

3. En relación con la tesis general del texto la frase: "Honra a tu padre y a tu madre" sirve para
A. recordar la conexión estrecha entre la religión y sistema educativo entre los antiguos.
B. relacionar la educación con la transmisión de preceptos familiares en la sociedad.
C. señalar que las enseñanzar religiosas son imprescindibles en el sistema educativo.
D. insistir en la fundamentación normativa y doctrinal que existe en la educación.

4. La concepción griega de la educación ha tenido tal repercusión en nuestra cultura que sigue siendo válida como
A. criterio formativo.
B. técnica pedagógica.
C. ideal cultural.
D. recuerdo tradicional.

5. Jaeger afirma que la educación es propia de la comunidad humana en el sentido en que
A. recordar y practicar hábitos tradicionales es una costumbre exclusiva del hombre.
B. la facultad de aprender y transmitir conocimientos es característica de nuestra especie.
C. no es necesario un gran esfuerzo por parte de los hombres para sitematizar el conocimiento.
D. la instauración de patrones de conducta es una de las cualidades que separa al hombre de las otras especies.

6. Los aportes del texto revisten una importancia mayor en estudis de tipo
A. histórico.
B. literario.
C. cultural.
D. lingüístico.

7. Las ideas centrales que manejan el texto se puede resumir con las siguientes frases
  1. "La educación en los griegos reviste en parte la forma de mandamiento".
  2. "La educación no es posible sin que se ofrezca al espíritu una imagen del hombre tal como debe ser".
  3. "Su contenido es en todos los pueblos aproximadamente el mismo... Moral y práctico, tal como fue entre los griegos de la antigüedad.
  4. "Los preceptos de la recta conducta fueron incorporados a las leyes escritas de los estados sin que se distinguiera entre la moral y el derecho".
Si establecemos un orden de estas ideas, según la estructura del texto, el orden sería
A. 1-2-3-4.
B. 2-3-1-4.
C. 4-2-3-1.
D. 3-4-1-2.

8. La palabra belleza en el texto, se refiere a
A. algo que agrade a la vista.
B. la armonía de todas sus partes.
C. algo perfecto o anhelado.